PABLO MONTOYA CAMPUZANO


Bolívar

El General Bolívar se aleja de sus hombres. Camina con amargura en los ojos. Observa el paisaje de Pisba y piensa: Cómo revelarle a este vestigio de ejército el secreto de esta guerra. Cómo explicarle que a pesar de los muertos tendremos la independencia. Cómo contarle a estos hombres devastados de hambre y frío el peligro que hay después de la victoria. Cómo decirles que la esperanza nunca se consumará porque nosotros, enfermos de poder, siempre seremos los culpables de su agonía.