2.
Fábula de Narciso
Tenía
que asomarme a doscientos espejos
pero un agua embebida en imágenes de Narciso
me detuvo con una sensualidad egocéntrica
Pensar en uno
mismo demasiado es un pecado
no hay que hacerlo de ninguna manera está mal
imagínense contemplar de ese modo la propia imagen
El pecado de
Narciso se volvió un complejo
para los psicólogos y psicoanalistas
que nunca leyeron a Ovidio la historia es diferente
Los espejos a
los que tenía que asomarme
estaban secos y olían a sal por eso el agua narcisista
fue un alivio una relampagueante frescura
Espero que entiendan
ustedes que no podía yo irme
el agua era demasiado generosa conmigo
me perdonaba esos detalles de autocontemplación
El agua virginal
que me cubrió en ese momento
en lugar de los espejos el agua especular
en la que he estado viéndome desde entonces
3.
Cantar del dinero
Tenía
que pagar esto y aquello los impuestos
y las deudas y los servicios de televisión por cable
la ciudad era siempre demasiado grande
No tenía
tiempo de pagarlo todo si fuera millonario
podría contratar un servicio de entrega con mensajero
pero tengo que ir personalmente a los bancos y oficinas
No alcancé
las ventanillas abiertas y tuve que esperar
al día siguiente a los días siguientes que crecían
a un ritmo exponencial no sé qué quiere decir
eso
El dinero el
dinero esa cosa obsesionante y sucia
o sucia por obsesionante y sobre todo porque falta
o falta en absoluto o falta en las cantidades deseadas
Hay una relación
extraña entre el dinero y el deseo
y la necesidad no seré yo quien investigue a fondo
estas cuestiones que deben venirle bien a los Profesores
Un escritor peruano
solía decir que el dinero
no produce la felicidad pero en cambio produce
un estado tan parecido que es difícil ver la diferencia
Supongo que es
una buena broma pero el dinero
es el "nervio de la guerra" la abstracción
más sanguinaria
el arma más poderosa el argumento contundente
Yo escribo poemas
entre otras razones para no tener
que cantarle al dinero pero ya ven ustedes
allá arriba dice Cantar del dinero algún día
tenía que pasar
4.
Épica de la conferencia
Tiene uno que
sentarse ante un montón de personas
que no conoce y tratar de ser a la vez amable
y enciclopédico y también agudo sin ser cargante
De ser posible
se recomienda tratar con todo cuidado
de hacer reír a esas personas pero no demasiado
hay que abordar asuntos serios y hacerlo seriamente
De lo que se
trata es de honrar el conocimiento
y difundirlo con orden y claridad muy respetuosamente
sin excesos ni complacencias con método y sindéresis
Cuántas
necedades preferiría besar a mi mujer
conversar con alguno de mis amigos pero
tengo que dar esta conferencia y siento un peso enorme
Arjuna Alejandro
Bonaparte Kutuzov no sé si dieron
conferencias pero yo siento algo parecido supongo
a lo que ellos sentían antes de entrar en acción
Quizá
no es para tanto lo malo es que hay que fingir
un poco o mucho todo depende del público y el ambiente
lo mejor de todo es cuando termina la conferencia
No ha habido
sangre pero sí hubo un trayecto épico
desde las escaramuzas al preparar la conferencia
hasta la conflagración en plena lectura y luego ese
final
Es verdad al
final escucho violines y siento la frescura
del agua la brisa del mar la luz del mediodía
y es solamente que ya terminó por fin por fin la conferencia
5.
Necesidad de la memoria
Tiene uno que
recordar lo que tiene que recordar
aunque duela de pronto surgen fantasmas
de boca torcida y ojos siniestros en la memoria
Pero hay que
hacerlo aunque no nos guste
sólo de esa manera podremos pagar tantas deudas
con el tiempo el devenir los fenómenos la sociedad
Sé que
estoy hecho de memoria y olvido
un poeta llamado Emilio Prados me lo enseñó
ese tejido es delicado y debe estar a punto
Hay que recordar
reconstruirlo todo y además vivir
hay quienes dicen que esta necesidad de pasado
es enfermiza pero hay quienes dicen que es pura salud
Los historiadores
dicen que hay una gran necesidad
de la memoria pero inventan tantas cosas
es sorprendente cuánto son capaces de maquinar
Esto me lo enseñó
un gran historiador arabista
por más señas y no lo he olvidado no lo invento
está en un libro depósito de los recuerdos humanos
La memoria tiene
una musa la principal
su nombre es Mnemosine difícil de recordar
si no lo sabían ahora lo saben no lo olviden
6.
Llego y me voy
Como el Perro
Negro de Stevenson llego y me voy
tenía que llegar y luego irme para llegar
a otro lugar a otro lado desde todos lados
Es un viaje incesante
un viaje interminable
lo peor es que hay que hacerlo hay que moverse
con la brisa y como la brisa con premura y agilidad
No sé
por qué ven cierta grandeza en esto de viajar
yo preferiría quedarme leyendo en mi casa
pero en los viajes he llegado a leer novelones excitantes
Durante una época
iba de aquí para allá
había una novela de Jack Kerouac On the Road
la leímos y nos entró un cosquilleo y nos fuimos
por ahí
Ya regresé
o no he regresado alejarse quedarse volver
partir de nuevo ahí está toda la mecánica
social
según César Vallejo yo no lo sé pero
quizás es cierto
Tenía
que irme ya he vuelto no sé si es verdad esto
no me hagan mucho caso levanto un pie y no sé
si al momento siguiente voy a levantar el otro ½